¿A qué le temo?
Olvido o memoria.
¿Qué duele más?
La memoria como buitre asechador.
O el olvido como oscuridad perpetua.
El presente requiere presencia.
Pero, incluso en presencia,
el vacío es espectador.
Mejor sentir a no sentir nada.
La nada a ti la consagro,
Mi nada está llena de ti;
Nada dejará de ser.
Renunciará a tu nombre.
Pero cuando diga que no siento nada,
sabré entonces que miento,
porque estaré sintiendo,
invocando tu presencia
de nuevo desde mi nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario